Los eventos ecuestres fueron incluidos en los Juegos Olímpicos por primera vez en 1900. Entonces, los saltos fueron la primera disciplina hípica que se introdujo. Doce años después también se incluyeron el salto y el 'eventing', el fomato actual.
Lo cierto es que las competiciones ecuestres habían tenido cabida en los Juegos Olímpicos desde la Antigüedad con las modalidades de carreras de carros y de caballos incluidas en la lista de 25 pruebas olímpicas en los Juegos de 680 a.C.
Se trata de un deporte olímpico único, ya que es la única disciplina deportiva en la que participan hombres y mujeres en la misma competición.
Las tres disciplinas ecuestres son doma, saltos y adiestramiento o eventing. La doma se disputa en un recinto de arena de 60x20 metros y consiste en tres rondas: Gran Premio, Gran Premio Especial y Gran Premio estilo libre. Los saltos combinan velocidad con la superación de obstáculos (de 12 a 15). Se disputa en dos días, el primero de calificación y el segundo con los mejores. Finalmente el Eventing es la disciplina más compleja, combinando la doma, los saltos y la carrera campo a través. El jinete tiene que montar tres días seguidos al mismo caballo.
En Pekín competirán en salto 75 jinetes, al igual que en eventing y 50 en doma.